Caso de estudio · Belén, San Bernardo · entró en diciembre de 2023

Para mí siempre fue mi casa, aunque faltara el último paso.

Valor de la vivienda
UF 3.050
Pie con el que entró (9,1%)
UF 277,6
Cuota mensual (arriendo + ahorro)
UF 20,5
UF 5,04 al mes iban a su ahorro
Meses en el programa
34
de diciembre de 2023 a septiembre de 2026
01

Dónde estaba

Belén llevaba seis meses trabajando de forma independiente cuando encontró la casa que quería comprar. Los bancos y las mutuarias que consultó le pedían dos declaraciones de renta, que todavía no tenía, y un pie del 20% del valor de la vivienda. Tenía ahorrado menos de la mitad de eso.

02

Qué hizo

Pagó una reserva a la inmobiliaria para tomar la casa, antes de tener el crédito aprobado. Cuando se confirmó que el banco no la aprobaría por su antigüedad laboral, la ejecutiva de venta le mencionó dos programas de arriendo con opción de compra. Belén eligió PROPIO, pagó el pie de entrada de UF 277,6 y firmó los contratos. Entre ese pago y la firma pasaron menos de dos meses, un plazo que necesitaba: la casa que arrendaba hasta entonces se había vendido y debía dejarla en treinta días.

Estar comedor de la casa de Belén el día de la entrega
La casa el día de la entrega, antes de que Belén se mudara.
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Por qué lo hizo

Comparó PROPIO con el otro programa. El otro tenía una cuota mensual algo menor, pero ajustaba el precio de la propiedad al final, entre un 3% y un 4% más alto, y obligaba a permanecer cinco años sin salida anticipada. Como su problema era la antigüedad laboral y no el dinero, prefirió la opción que le permitía comprar apenas cumpliera los requisitos del banco, con el precio congelado desde la firma.

04

Dónde está hoy

En septiembre de 2026 Belén compró la casa en la que vivía desde el primer día, con crédito hipotecario de Banco Estado y al mismo valor con el que entró en diciembre de 2023. Llegó al pie que le pedía el banco con tres cosas: el pie de entrada que pagó a PROPIO, el ahorro acumulado en treinta y cuatro cuotas y bonos de su trabajo.

“Ahorrar lo que sobra es el error de todas las personas que quieren ahorrar, porque nunca sobra. Acá el ahorro es obligado y llega antes de lo esperado.”Belén, San Bernardo